Te amo así, Loco y real, Lleno de luz, y oscuridad, Amor te doy, Todo de mí, Tan solo oír tu voz, Me hace feliz.
Acercarte a mí, Quédate así, Aquí en mis brazos, Acercarte a mí, Quédate así, Y por si acaso el mundo cambia de color. Haré un sendero en tu cuerpo esta tu corazón...
Cuando iba yo a montar ese caballo rudo y tembloroso, dije: "La vida es pura y bella". entre sus cejas vivas vi brillar una estrella. El cielo estaba azul y yo estaba desnudo.
Sobre mi frente Apolo hizo brillar su escudo y de Belerofonte logré seguir la huella. Toda cima es ilustre si Pegaso la sella, y yo, fuerte, he subido donde Pegaso pudo.
¡Yo soy el caballero de la humana energía, yo soy el que presenta su cabeza triunfante coronada con el laurel del Rey del día;
domador del corcel de cascos de diamante, voy en un gran volar, con la aurora por guía, adelante en el vasto azur, siempre adelante!
Hay veces en que me gustaría poder ver el futuro, o poder volver al pasado, quisiera que el sol limpie mi conciencia de pecados y sane mi corazón de males pasados. Eh visto como se desangra un buen amor, eh visto todo lo que pasa en tu interior. Créeme mi amor, solía perderme en esta ciudad, solía ocultarme entre la gente intentando olvidar. A veces me parece estar dormida, y la vida se me va sin darme cuenta, me gustaría que sean tus ojos lo primero que vean los míos al despertar. Todo sin tener principio llega a su final… Sos un simple recuerdo de algún momento fugaz que mi mente no quiere olvidar, nunca te tuve así que nunca te perdí
• La dueña de mi jardín de sueños fui, donde pase mi niñez a solas, jugando, cantando, disfrutando del dulce aroma de las flores y el pasto verde donde solía recostarme cada tarde, me gustaba hablarle al viento mientras sentía su dulce brisa rosar mi piel en tardes de primavera y contarle las grandes historias que en mi mente solía fantasear.
Cuantas historias de pequeñas hadas, duendes, castillos encantados y príncipes azules
me gustaba inventar, como toda pequeña era feliz en la sencillez de mi mente siendo inmune a la oscuro del mundo.
Después de cada crepúsculo volvía al mundo real, donde miles de cosas intentaba ignorar, volaba en mi mente y siempre alguna pregunta de mi madre mehacia bajar
-¿Dónde estás Tatu?
-¿En qué estás pensando?...
Parecía arrancarme de mi pequeño paraíso, no me molestaba, siempre anhelaba que ella pudiera entender mis pensamientos, siempre le contaba de las cosas que imaginaba…
Y ella, sin más, sonreía mientras me miraba de una manera tierna, tal vez a ella se le pasaban por la cabeza las mil cosas que a mi se me pasan cada vez que escucho a mi hermanito.
Hoy quiero volver a mi mundo, pero ese jardín hermoso, lleno de flores, pájaros cantando, y verdes pastos no son mas que oscuras superficies de mármol, frias… duras, y me pregunto: ¿cuáles fueron losmotivos que todo quedo destrozado?, ¿Por que ya no soy inmune como antes?
Mi mente cambió, gran parte de mi imaginación fue arrebatada, y…
¿Mi niña interior dónde ésta?
Que duro es crecer…
Siempre que me escuchen balbucear dormida, me vean sonreír y hasta abrir los ojos en sueño, no se asusten, es por que logre volver a mi jardín.
Es una historia que no termina, un circulo vicioso que se volvio rutinario, ya las lagrimas no bastan para calmar la frustración, más de uno alguna vez se sintio como yo, un muro de lamentos, donde alguna vez dimos consuelo. Es tan fácil escuchar a la gente, intentar comprenderlos y en lo posible ayudarlos, pero los demás no captan que de por medio hay mucho más en juego, en un mundo de duelo y aflicción mucho más que el honor se puede perder, es ahí donde la historia de todo perdedor empiesa, cuando se juega el corazón sabiendo que la derrota ya estaba dicha. Dicen que las brujas no existen, y para mi se es tan fácil encontrar las respuestas sin escucharlas, cuando el viento acompaña la dulce melodía de mensajes escondidos entre montones de palabras sin sentido, un click nuevamente me hace en la cabeza abriendome los ojos durante unos pocos segundos. Mostrandome una vez más esa realidad que vuelvo a ignorar. Se me es más fácil perderme en la ambrosía de unos dulces labios y la falsa compañía, poniendo en juego lo único que me queda y que más de una vez fue destrozado. Con el tiempo voy dejando atras esa escencia que en un comienzo me diferenciaba, me cubro con un escudo rechazando todo tipo de posibilidad. Ya no quiero ver, ya no quiero escuchar, ya no quiero querer... por que todo aquello que es querido se puede perder, por engaño, por ausencia u olvido.